Qué es y para qué sirve la distancia focal

Un elemento que sin duda es fundamental dentro del mundo de la fotografía, es la distancia focal. La mayoría de las personas que comienzan a introducirse en esta actividad no suele tener demasiada información sobre ella, a pesar de que es de gran ayuda a la hora de comenzar a captar instantáneas. La distancia focal es aquella que existe entre el sensor o plano focal, y el centro óptico de la lente. Siempre se mide en milímetros, desde el punto donde los rayos de luz se cruzan dentro de los objetivos para posteriormente dirigirse hacia el sensor. Este punto está muy cerca del diafragma, motivo por el cual se le denomina centro óptico. Dependiendo del tamaño del sensor de cada cámara, la distancia focal de un objetivo podrá variar, motivo por el cual es tan importante saber cómo calcular bien esta distancia focal. Esta podrá ser tanto larga (cuanto más se acerque al sujeto y menos escena abarque) y corta, que es cuando más escena captura. Una distancia focal efectiva utiliza como referencia al tamaño del sensor de una cámara Full Frame (de unos 35mm). Esto es importante, pues de acuerdo al tamaño del sensor de la cámara, también variará la distancia focal efectiva del objetivo.

En función de la distancia focal que exista, se puede dividir entre si esta es fija o variable. En el caso de la primera, sus objetivos no suelen variar esta distancia. Suelen ser de mayor calidad óptica, por lo que las fotografías son más nítidas por lo general, además de que son más resistentes y robustas y producen menos aberraciones. También tienen mayor luminosidad, lo que permite hacer tomas en mejores condiciones cuando hay baja iluminación. Sin olvidar, que también son más económicos que las variables. A pesar de ello, tienen mucha menos versatilidad. Y, cuando hablamos de aquellos objetivos de focal variable, se debe tener en cuenta que con ellos se puede reunir en un solo objetivo, una cantidad enorme de rangos focales que eviten intercambiar de forma constante la lente de la cámara. Son, además, muy versátiles y cómodos, y permiten ajustar el encuadre sin que haya que desplazarse. Por desgracia, son mucho más caros, y su tamaño y peso también es mayor, lo que puede hacerlos difíciles de transportar. Dependiendo de la forma de trabajar que tenga cada usuario, será más conveniente utilizar una forma u otra, ya que ambas cuentan con múltiples ventajas, pero también unos inconvenientes que se deben tener muy en cuenta.

La distancia focal que se utiliza en fotografía va a variar siempre según el tipo de objetos o de personas que vayan a fotografiarse, además de la distancia a la que estos se encuentren de la cámara. No obstante, no es necesario desembolsar una cantidad muy grande de dinero para lograr captar un objetivo correctamente. Existen múltiples alternativas que pueden dar mejores resultados. Lo verdaderamente importante es conseguir tener los conocimientos necesarios, así como un poco de experiencia, para poder sacar unas fotografías verdaderamente profesionales.

Más información:
Ejemplos de la distancia Focal

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